La Policía Nacional ha detenido en Leganés #Madrid a un cabecilla de la Mara 18 conocido por el alias de “Mexicano”.

La Policía Nacional ha detenido en  Madrid a “Mexicano”, uno de los cabecillas de la Mara 18
En colaboración con los servicios policiales de Honduras y El Salvador
La Policía Nacional ha detenido en Leganés #Madrid a un cabecilla de la #Mara18 conocido por el alias de “Mexicano”.

La pandilla CALLEJERA “Barrio 18″representa la mayor amenaza en los países centroamericanos como El Salvador, #Guatemala y #Honduras La detención es fruto de las investigaciones que se desarrollan de forma sistemática para evitar el establecimiento de esta u otras organizaciones similares en España
El arrestado tenía varias reclamaciones judiciales en vigor y portaba documentación falsa en el momento en el que fue localizado
12-septiembre-2016.- Agentes de la Policía Nacional han detenido en Leganés (Madrid) a un cabecilla de la Mara 18 conocido por el alias de “Mexicano”. La detención es fruto de las actuaciones que se desarrollan de forma sistemática para evitar el establecimiento de esta u otras organizaciones similares en España. El arrestado, al que le constan varias reclamaciones judiciales, portaba documentación falsa en el momento en el que fue localizado. Las investigaciones han contado con la colaboración de los servicios policiales de Honduras y El Salvador.
Instrucciones para activar la Mara 18 en España
La operación se inició cuando agentes de la Policía Nacional española, en una investigación llevada a cabo en colaboración con los servicios policiales de Honduras y El Salvador, constataron que los responsables de la Mara 18 en esos países habían dado instrucciones a sus miembros para que pusieran en marcha la actividad de dicho grupo en España.
En la actualidad, la Mara 18 no tiene un único dirigente que la controle, cuenta con varios líderes a nivel internacional que se encuentran interrelacionados entre sí para marcar las directrices por las que debe guiarse la organización. La mayoría de estas personas se encuentran actualmente en prisión, desde donde planifican y organizan la actividad de este grupo.
Fruto de las gestiones realizadas, los investigadores lograron identificar y localizar a uno de los líderes de esta organización en España, al que le constan varias reclamaciones emitidas por varios Juzgados. En el momento de la detención, este hombre, que responde al alias de “Mexicano”, portaba un DNI correspondiente a una identidad falsa. Además, había regularizado su estancia en España con documentación ficticia correspondiente a otra identidad, también fraudulenta.
La investigación sobre las actividades delictivas en España del detenido continúa, así como las desarrolladas en otros países con los que la Policía Nacional mantiene estrechas relaciones de cooperación. Tras la puesta a disposición judicial del arrestado, este ha quedado internado a la espera de la ejecución de la sentencia condenatoria de expulsión.
Delito como medio de vida
Las Maras surgen en los años 80 en Estados Unidos como consecuencia de los conflictos generados por marginación, los problemas familiares y la delincuencia común hicieron que muchos jóvenes latinos en un país desconocido. Aunque los primeros integrantes de las Maras eran procedentes de El Salvador, en la actualidad se han extendido a países como El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Ecuador, Perú o Colombia.
Actualmente las maras se organizan en un sistema de células territoriales llamadas “clicas”, que son agrupaciones de jóvenes de entre 25 y 50 miembros, que hacen del delito su medio de vida. La Mara 18 en concreto, es una organización criminal de naturaleza transnacional, cuyas principales vías de financiación son las extorsiones, definidas como “el impuesto de la guerra” -que consiste en exigir rentas semanales a empresarios y comerciantes-, el tráfico de estupefacientes, los secuestros exprés, el tráfico de armas, el robo de vehículos, la ocupación de inmuebles para su posterior alquiler a otras personas y el pago de las cuotas fijadas a sus miembros.
a Pandilla Callejera 18, también conocida como “Barrio 18” , es una de las pandillas juveniles más grandes del hemisferio occidental. Al igual que su rival más conocida, la Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 tiene células que operan desde Centroamérica hasta Canadá, incluyendo Estados Unidos. Con miles de miembros a través de cientos de kilómetros, e intereses en diversas actividades ilícitas, Barrio 18 es una de las más importantes amenazas criminales emergentes en la región. No obstante, es cuestionable hasta qué punto sus diferentes unidades se coordinan a través de las fronteras, o incluso dentro de una misma ciudad.

Historia

Barrio 18 apareció por primera vez como una pandilla callejera en Los Ángeles. Aunque algunos remontan sus orígenes a finales de los años cincuenta el grupo comenzó a tomar su forma actual en los años setenta, luego de dividirse de la pandilla Clanton 14th Street. Ganó notoriedad por su papel en los disturbios en esa ciudad después de la absolución de los policías que golpearon brutalmente a Rodney King, un conductor afroamericano.
Originalmente, muchas células del grupo, conocidas como “clicas”, eran compuestas exclusivamente por los inmigrantes mexicanos en el sur de California, dominando barrios como MacArthur Park. Sin embargo, cuando otras nacionalidades latinas se unieron a la población inmigrante, Barrio 18 comenzó a reclutar miembros con una variedad de trasfondos, hecho que facilitaría la propagación del grupo a otros países, especialmente en Centroamérica.images2

Datos Barrio 18

Fundación
Años setenta, en barrios de Los Ángeles
Miembros
35.000
Liderazgo
Descentralizado
Actividades criminales 
Tráfico y venta de drogas, extorsión, secuestro, asesinato

Datos El Salvador

Tasa de homicidios
Actividades Criminales
Tráfico de drogas, tráfico de personas, extorsión, secuestro, redes de prostitución
Principales grupos criminales
MS13, Barrio 18, Los Perrones, Cartel de Texis
Los esfuerzos de las autoridades estadounidenses para frenar el crecimiento de la pandilla no han demostrado ser eficaces. A finales de los años noventa, un grupo especial de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI por sus iniciales en inglés) de Estados Unidos, junto con la policía local, detuvo algunos de los principales líderes de Barrio 18. Sin embargo, esto no perjudicó a la pandilla y le dio una nueva base desde la cual podía ahora operar y reclutar nuevos miembros: las prisiones federales. Pese a los esfuerzos por aislar a los líderes de sus contactos en el exterior y de sus compañeros de prisión, jefes de Barrio 18 como Francisco Martínez, alias “Puppet”, idearon maneras para seguir operando desde la prisión.
Barrio 18 se expandió hacia el sur en Centroamérica y México, en gran medida como resultado de un cambio en las políticas de inmigración de Estados Unidos en los años noventa, que aumentó el número de cargos criminales por los cuales podría ser deportado a su país de origen un extranjero. La nueva política se aplicó agresivamente a las pandillas en California, donde un gran porcentaje de los miembros de la Barrio 18 no eran ciudadanos estadounidenses. Las deportaciones llevaron a una afluencia repentina de los miembros de la Barrio 18 en Centroamérica y México. Como resultado de ello, algunos sostienen que la política de Estados Unidos ayudó a la propagación de la Barrio 18 a nivel internacional.
La respuesta de los gobiernos centroamericanos al aumento de la actividad pandillera también ha demostrado ser en gran medida contraproducente. A principios del siglo XXI, desde El Salvador, los gobiernos comenzaron a aprobar leyes más estrictas que penalizaban incluso la “asociación” con pandillas. Las llamadas políticas de “mano dura”, sólo fomentaron el crecimiento de las pandillas mediante la concentración de muchos miembros en la cárcel, lo cual les permitió reorganizarse y reagruparse.En Centroamérica, el espacio creado para las pandillas extorsionistas y secuestradoras por parte de las débiles fuerzas policiales y un relativamente abierto escenario criminal, fue llenado en parte por Barrio 18 en la primera década del siglo XXI.
Tras una serie de incidentes violentos en las cárceles entre la Barrio 18 y su rival, la MS13, funcionarios salvadoreños separaron a los miembros de ambas pandillas. Los líderes aumentaron su control sobre las actividades criminales, como la extorsión, desde el interior de las prisiones. Fuera de las prisiones, se diversificaron incursionando en el secuestro, el tráfico de drogas y los asesinatos por encargo. También comenzaron a operar de una manera más sofisticada, lavando activos a través de pequeñas empresas, como lavado de autos, y tratando de controlar a la comunidad y las organizaciones no gubernamentales con el fin de influir en la política en los más altos niveles.
En 2005, Barrio 18 se dividió en dos facciones en El Salvador, una de las cuales es conocida como Revolucionarios.
En algunas regiones, las clicas del Barrio 18 se dedican a controlar el territorio y defenderlo contra cualquier incursión por parte de pandillas rivales. En otras partes, se centran menos en el territorio y más en la maximización de sus ingresos, operan en territorio controlado por sus rivales, vendiendo drogas y controlando los burdeles, para lo cual pagan una cuota a la pandilla dominante para hacerlo. En toda la región, Barrio 18 se caracteriza por una estricta insistencia en la lealtad en sus filas, y con frecuencia matan como castigo a las transgresiones.
La pandilla representa la mayor amenaza en los países centroamericanos como El Salvador, Guatemala y Honduras, donde gobiernos débiles y pandillas grandes pandillas (en relación con la población) han convertido al fenómeno “mara” en una amenaza importante para el bienestar nacional por extorsionar sistemáticamente al sistema de transporte público y a comunidades enteras.
En California, la pandilla tiene una estrecha relación con la Mafia Mexicana, o “La M”, una pandilla callejera que también tiene una fuerte presencia en las prisiones federales de Estados Unidos. En muchos casos, los líderes de clicas de Barrio 18 , llamados “palabreros”, le responden también a la mafia mexicana. Las autoridades alegan que estos grupos, junto con otros miembros de la alianza internacional de pandillas llamada “Los Sureños” (por su herencia del sur de California), trafican drogas desde Centroamérica hacia Estados Unidos. No obstante, aunque la mayor parte del tráfico de drogas en ciudades estadounidenses está controlado por pandillas callejeras, la evidencia de que Barrio 18 es parte de una red internacional de distribución no es clara.
Aún así, la pandilla está involucrada en diferentes empresas criminales a lo largo y ancho de su territorio, entre ellas los asesinatos por encargo, venta de drogas, prostitución, extorsión y secuestro.
Barrio 18 también cuenta con presuntos vínculos con algunas de las más importantes redes mexicanas de tráfico de drogas. Pese a sus orígenes mexicanos, Barrio 18 no es una de las organizaciones más fuertes en México, pero pueden contar con vínculos con grupos como Los Zetas y el Cartel de Sinaloa en función de su presencia en Estados Unidos y Centroamérica (donde los mexicanos han incrementado su presencia en los últimos años). Sin embargo, la naturaleza dispersa, indisciplinada y horizontal de esta organización no refuerza la teoría de que tiene vínculos integrales con grupos criminales organizados transnacionales.
Sin embargo, esto puede cambiar en el futuro. En marzo de 2012, los líderes del grupo y sus rivales en la MS13 acordaron una “tregua” nacional, que fue mediada por ONG locales y la Iglesia, y facilitada por el gobierno. Como resultado del cese al fuego, las tasas de homicidio en el país se redujo. A principios de ese año, El Salvador fue testigo de 13 o 14 homicidios diarios, pero bajaron a un promedio de cinco diarios en los meses siguientes. A raíz del éxito inicial de la tregua, Honduras intentó implementar una tregua similar que resultó ser infructuosa.
Los líderes de ambos grupos han demostrado ser alarmantemente hábiles para utilizar sus perfiles a su favor, lo que alimentó las preocupaciones sobre la forma en que pueden volverse más sofisticados e influir en todo el país. Adicionalmente, al parecer la extorsión y las desapariciones continuaron aumentando en El Salvador durante la tregua, y los homicidios comenzaron a subir de nuevo a mediados de 2013.
Esta situación alcanzó un punto critico en 2014, y resultó en la ruptura de la tregua de pandillas y en el aumento de las tasas de homicidios. Con la llegada del presidente Salvador Sánchez Cerén, el gobierno creó un nuevo consejo de seguridad destinado a proponer cómo combatir el crimen y la violencia, y sus miembros han sido enfáticos en que las futuras negociaciones con los miembros de las pandillas están fuera de la mesa. La violencia pandillera y los homicidios aumentaron en 2014 y comienzos de 2015.

Liderazgo

Al igual que la MS13, Barrio 18 se organiza en células semiautónomas, llamadas “clicas”. Si bien existe una jerarquía dentro de estas clicas, no hay un estilo militar vertical en la cadena de mando para los miles de miembros que se estima existen a través de Norte y Centroamérica.

Geografía

La pandilla representa la mayor amenaza en los países centroamericanos como El Salvador, Guatemala y Honduras, donde el fenómeno “mara” se ha convertido en una amenaza importante para el bienestar nacional (las maras extorsionar sistemáticamente al sistema de transporte público y a comunidades enteras).
En Estados Unidos, en cambio, aproximadamente entre 30.000 y 50.000 miembros de Barrio 18 han adoptado una postura más defensiva. El grupo opera en decenas de ciudades en unos 20 estados. Muchos de sus miembros se encuentran en California, pero el Barrio 18 también tiene presencia en otras ciudades al occidente, como Denver.

Aliados y enemigos

Barrio 18 es enemigo a muerte de la MS13, y las divisiones internas del grupo periódicamente desatan la violencia. El grupo también tiene nexos cercanos a la mafia mexicana, presuntamente colaborando con Los Zetas y el Cartel de Sinaloa.

Perspectivas

Los efectos a largo plazo de los segundos intentos de una tregua en El Salvador están por verse, pero Barrio 18 continuará siendo una gran fuente de inestabilidad en Centroamérica.

Fuentes

“The MS-13 and 18th Street Gangs: Emerging Transnational Gang Threats?” Congressional Research Service, Enero 30 de 2008. (pdf)
Alex Alonso, “18th Street Gang in Los Angeles County,” www.streetgangs.com.
Steven S. Dudley, Drug Trafficking Organizations in Central America: Transportistas, Mexican Cartels and Maras, Mexico Institute, Mayo de 2010.
Ana Arana, How the Street Gangs Took Central America, Foreign Affairs, Mayo/Junio de 2005.
Max G. Manwaring, A Contemporary Challenge to State Sovereignty, Strategic Studies Institute, Diciembre de 2007.
United States Department of Justice, National Gang Threat Assessment, 2009.
FUENTE : http://es.insightcrime.org/